Diabetes y Pies: Heridas Menores, Problemas Principales

Para la mayoría de las personas, las lesiones pequeñas de los pies como callos o ampollas son una molestia menor.

Pueden sentirse doloridos y ciertamente no hacen que sus pies se vean mejor. Pero estas pequeñas heridas pueden convertirse en devastadores problemas para las personas con diabetes.

La persona promedio cambiará inconscientemente la forma en que camina para minimizar la formación de callos, porque para muchas personas duele.

Con diabetes, no lo sientes así y continúas caminando de forma “normal” lastimando constantemente el área. Este es el por qué.

  • La diabetes puede dañar los nervios en los pies, por lo que muchas personas con diabetes no tienen la sensación normal de “alerta” en los pies.
  • La diabetes puede provocar arterias estrechas en las piernas, lo que causa un flujo sanguíneo deficiente a los pies.
  • Las heridas leves pueden sanar mal e infectarse como resultado del flujo sanguíneo reducido.

Si no puedes sentir bien sus pies, tal vez ni siquiera te dés cuenta de que se está desarrollando un problema.

Los expertos en diabetes hacen que sea una prioridad enseñar a las personas a proteger sus pies por una buena razón.

Los médicos realizan miles de amputaciones de extremidades inferiores, incluidas las cirugías de extracción de pie, en personas con diabetes cada año debido a estos problemas nerviosos y de circulación.

Un buen médico para pie diabético te brindará los mejores consejos los cuales incluyen los siguientes:

  • Inspeccionar los pies diariamente. Estar atento a los signos de posibles problemas, como manchas rojas, ampollas y cortes. Si no puedes ver la parte inferior de tus pies, coloca un espejo en el piso y úsalo para inspeccionar tus plantas. Informa a tu médico si notas llagas o cortes en los pies que no cicatrizan dentro de un día o dos.
  • Nunca camines descalzo. Eso va tanto dentro como fuera de la casa y siempre inspecciona tu calzado antes de ponértelo para asegurarte de que no haya objetos filosos dentro.
  • Mantenerlos calientes Si tus pies se enfrían, ponte calcetines calientes. Evite el uso de almohadillas térmicas en los pies, ya que pueden quemarte.
  • Obtener un chequeo. Pídele a tu médico que revise tus pies en cada visita.
  • Usa una piedra pómez. Si tu médico dice que está bien, usa una piedra pómez para tratar los callos. Nunca uses una cuchilla afilada en tus pies.
  • Usa los zapatos y calcetines adecuados. Compra zapatos que tengan mucho soporte, pero que no sean demasiado ajustados. También asegúrate de usar calcetines limpios y ligeramente acolchados en todo momento para evitar ampollas.
  • Controla tu nivel de azúcar en la sangre. Al igual que con la mayoría de las complicaciones de la diabetes, es menos probable que tengas problemas en los pies si administras de manera adecuada tu nivel de azúcar en la sangre. Trabaja estrechamente con tu médico para mantener el azúcar en la sangre bajo control.
  • No fumes. Probablemente ya sepas que fumar es malo para el corazón y los pulmones, pero es posible que no sepas que también disminuye el flujo sanguíneo hacia los pies, aumentando el riesgo de llagas e infecciones. Pídele consejo a tu médico para ayudarte a dejar de fumar.

Tener diabetes puede causar daños graves en los pies, pero eso no significa que estés destinado a tener problemas en los pies.

Solo asegúrate de controlar tu nivel de azúcar en la sangre de forma inteligente, evita fumar, usa zapatos adecuados y haz que tu médico te haga revisiones regulares de los pies para evitar complicaciones a largo plazo.

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