El Señor Madison

Hace unos días recibimos un cargamento de equipo medico de muchas varias compañías para hacer una distribución a varios hospitales quienes la solicitaron. En general mucho del equipo era  relacionados con aparato de rayos x de una compañía llamada James Madison, una compañía de la cual jamás había escuchado hasta este momento. Lo que si había escuchado era ese nombre, ya que es el nombre del cuarto presidente de los Estados Unidos de Norteamérica cuya presidencia fue responsable y acreditada de mantener la soberanía norteamericana en contra de la única invasión que ha tenido en su historia.

El presidente Madison era un hombre que en su tiempo era conocido por su muy baja estatura razón por la cual muchos hombres que no le conocían le subestimaban de manera mayúscula ya que casi por regla el norteamericano es un individuo alto debido a su abundante sangre germánica, sin embargo siempre hay una excepción.  Madison es el presidente de menor estatura de todos los presidentes que han tenido los norteamericanos. Los hombres que lo subestimaban ignoraban por supuesto que los personajes mas destacados de la historia humana serian de corta estatura.

Los tiempos de James Madison eran unos muy turbulentos y tormentosos tanto a nivel global como a nivel nacional. En cuestiones globales, existía en ese entonces la guerra entre Napoleón Bonaparte y la coalición europea conformada por Austria, Prusia, Rusia e Inglaterra, un conflicto que se extendía por muchos lugares del mundo, especialmente en el mar donde era la especialidad de combate británico donde siempre podían estar seguros de derrotar a los franceses y a quien sea que se pusiera en el camino del funcionamiento de su imperio de ultramar.

Las guerras napoleónicas duraron muchos años y fueron sumamente sangrientas y costosas tanto en dinero, material y capital humano. Por esta razón tanto Inglaterra como Francia buscaba una alianza con el nuevo país norteamericano, una alianza que se llevaba buscando desde los tiempos del presidente Washington quien siempre abogo por la absoluta neutralidad de los Estados Unidos de Norteamérica en los problemas del mundo dado que ellos tenían todo lo que necesitaban en casa.

Debido a la poca población que Inglaterra siempre ha tenido, debido al tamaño de su minúscula isla, una guerra larga jamás les ha favorecido, algo que Napoleón sabía muy bien, sin embargo los ingleses además de estar ganando decisivamente en el mar estaban ganando en tierra también y manejando a la coalición a su gusto, sin embargo no podían seguir sosteniendo estas bajas por lo que comenzaron a secuestrar barcos y marineros norteamericanos y forzarles a pelear para la corona : el presidente Madison les declaro la guerra.  Esta guerra de 1812 es conocida como la segunda guerra de independencia donde los norteamericanos vencieron por un delgado margen a costa de haber perdido su capital y de que los ingleses quemaran la Casa Blanca. Sin embargo Madison persistió y prosperó.

6 Síntomas del cáncer de vejiga que no debes ignorar

El cáncer de vejiga no recibe la misma publicidad que el cáncer de mama, colon, pulmón o próstata, pero tan solo en los Estados Unidos este tipo de cáncer es el séptimo más común y ya tiene presencia en México.

Sin embargo, ¿sabes cuáles son los síntomas del cáncer de vejiga que debes de tener en cuenta?

La sangre en la orina es el signo más común de cáncer de vejiga y se llega a presentar en un alto porcentaje en los tumores de vejiga. Sin embargo, ¿en qué otros síntomas debes estar atento?

  1. a) Dolor al orinar

Puedes experimentar incomodidad, escozor o sensación de ardor al orinar que se conoce médicamente como disuria. Las infecciones son la causa más probable de dolor al orinar y una piedra en el tracto urinario o inflamación de la vejiga son causas adicionales de dolor cuando se orina.

Sin embargo, existe la posibilidad de que la micción dolorosa sea un síntoma de cáncer. Para recibir el diagnóstico correcto ante un dolor urinario, es aconsejable visitar al médico.

  1. b) Micción pequeña y frecuente

Pasar pequeñas cantidades de orina a menudo es otro signo de una infección del tracto urinario o puede ser un síntoma de agrandamiento de la glándula prostática. Sin embargo, la micción frecuente requiere una investigación para descartar el cáncer.

  1. c) UTI frecuentes

Aunque las mujeres son más propensas a las infecciones del tracto urinario, ya sean hombres o mujeres, deben realizarse una revisión de las infecciones urinarias si nunca se han experimentado previamente.

Las infecciones del tracto urinario son causadas por bacterias, pero el cáncer de vejiga lo hace más susceptible a estas infecciones, por lo que vale la pena ver al médico si se experimenta UTI frecuentes.

  1. d) Dolor de espalda

Un síntoma posterior de cáncer de vejiga es dolor en la zona lumbar en la región de los riñones, conocido como dolor de flanco.

Múltiples condiciones que afectan el tracto urinario pueden causar dolor en el flanco, por lo que es importante que se busque ayuda médica para recibir el diagnóstico y el tratamiento correctos.

  1. e) Inflamación de la pierna inferior

El líquido puede acumularse en las piernas, esto es conocido como linfedema, si el sistema linfático está dañado.

Hay muchas causas posibles de linfedema, pero si el cáncer de vejiga se propaga a los ganglios linfáticos, el bloqueo del sistema linfático puede desencadenar la acumulación de líquido en las piernas.

Incluso si existe una causa benigna de linfedema, es posible que se presenten infecciones graves o coágulos sanguíneos, por lo que se debe consultar al médico.

  1. f) Crecimiento pélvico

Una hinchazón en la parte inferior del abdomen podría deberse a un crecimiento benigno, como fibromas o un quiste ovárico en las mujeres, o surgir de una infección o inflamación dentro de los intestinos.

Sin embargo, las masas pélvicas a veces son malignas y estos crecimientos incluyen tumores de vejiga. Siempre debes informar cualquier crecimiento pélvico a tu médico para su investigación.

Mientras que el cáncer de vejiga comparte síntomas similares a afecciones médicas menos siniestras, vale la pena obtener nuevos signos y síntomas de mala salud.

El realizarse pruebas en un laboratorio médico de referencia te permitirá esclarecer cualquier duda y ofrecerte tranquilidad y ante un posible cáncer de vejiga podrás recibir un tratamiento más oportuno al encontrar los síntomas de forma temprana, lo que dará una mejor oportunidad de un buen resultado.

Diabetes y Pies: Heridas Menores, Problemas Principales

Para la mayoría de las personas, las lesiones pequeñas de los pies como callos o ampollas son una molestia menor.

Pueden sentirse doloridos y ciertamente no hacen que sus pies se vean mejor. Pero estas pequeñas heridas pueden convertirse en devastadores problemas para las personas con diabetes.

La persona promedio cambiará inconscientemente la forma en que camina para minimizar la formación de callos, porque para muchas personas duele.

Con diabetes, no lo sientes así y continúas caminando de forma “normal” lastimando constantemente el área. Este es el por qué.

  • La diabetes puede dañar los nervios en los pies, por lo que muchas personas con diabetes no tienen la sensación normal de “alerta” en los pies.
  • La diabetes puede provocar arterias estrechas en las piernas, lo que causa un flujo sanguíneo deficiente a los pies.
  • Las heridas leves pueden sanar mal e infectarse como resultado del flujo sanguíneo reducido.

Si no puedes sentir bien sus pies, tal vez ni siquiera te dés cuenta de que se está desarrollando un problema.

Los expertos en diabetes hacen que sea una prioridad enseñar a las personas a proteger sus pies por una buena razón.

Los médicos realizan miles de amputaciones de extremidades inferiores, incluidas las cirugías de extracción de pie, en personas con diabetes cada año debido a estos problemas nerviosos y de circulación.

Un buen médico para pie diabético te brindará los mejores consejos los cuales incluyen los siguientes:

  • Inspeccionar los pies diariamente. Estar atento a los signos de posibles problemas, como manchas rojas, ampollas y cortes. Si no puedes ver la parte inferior de tus pies, coloca un espejo en el piso y úsalo para inspeccionar tus plantas. Informa a tu médico si notas llagas o cortes en los pies que no cicatrizan dentro de un día o dos.
  • Nunca camines descalzo. Eso va tanto dentro como fuera de la casa y siempre inspecciona tu calzado antes de ponértelo para asegurarte de que no haya objetos filosos dentro.
  • Mantenerlos calientes Si tus pies se enfrían, ponte calcetines calientes. Evite el uso de almohadillas térmicas en los pies, ya que pueden quemarte.
  • Obtener un chequeo. Pídele a tu médico que revise tus pies en cada visita.
  • Usa una piedra pómez. Si tu médico dice que está bien, usa una piedra pómez para tratar los callos. Nunca uses una cuchilla afilada en tus pies.
  • Usa los zapatos y calcetines adecuados. Compra zapatos que tengan mucho soporte, pero que no sean demasiado ajustados. También asegúrate de usar calcetines limpios y ligeramente acolchados en todo momento para evitar ampollas.
  • Controla tu nivel de azúcar en la sangre. Al igual que con la mayoría de las complicaciones de la diabetes, es menos probable que tengas problemas en los pies si administras de manera adecuada tu nivel de azúcar en la sangre. Trabaja estrechamente con tu médico para mantener el azúcar en la sangre bajo control.
  • No fumes. Probablemente ya sepas que fumar es malo para el corazón y los pulmones, pero es posible que no sepas que también disminuye el flujo sanguíneo hacia los pies, aumentando el riesgo de llagas e infecciones. Pídele consejo a tu médico para ayudarte a dejar de fumar.

Tener diabetes puede causar daños graves en los pies, pero eso no significa que estés destinado a tener problemas en los pies.

Solo asegúrate de controlar tu nivel de azúcar en la sangre de forma inteligente, evita fumar, usa zapatos adecuados y haz que tu médico te haga revisiones regulares de los pies para evitar complicaciones a largo plazo.